La clínica de La Matanza fue clausurada y permanecerá cerrada, con custodia policial para evitar su reapertura.
Se menciona la posibilidad de que empleados municipales se atendieran en el lugar y se expresa preocupación por la investigación judicial y la posible implicación de otros profesionales de la salud en la zona.
Se destaca el temor de los vecinos a que médicos que trabajaban en esta clínica operen en otros centros de salud de la zona sin ser realmente profesionales habilitados.