Una clínica clandestina en San Justo, que funcionaba como "centro médico" y ofrecía una amplia gama de especialidades, fue clausurada tras una investigación por presunta mala praxis que derivó en la muerte de al menos una persona.
Se descubrió que la clínica operaba con más de 200 sellos truchos de médicos y ofrecía servicios de emergencia a escuelas y centros deportivos de la zona, poniendo en riesgo la salud de numerosos niños y adultos.
Hay 29 detenidos y se realizaron allanamientos en varias sedes de la organización, depósitos y farmacias. La investigación se inició a raíz de la denuncia de un hombre cuyo padre falleció por supuesta mala praxis y de una médica que descubrió que usaban su nombre sin autorización.