Una clínica clandestina, denominada "clínica del horror", fue clausurada en San Justo tras la denuncia de mala praxis que derivó en la muerte de un paciente. La justicia investiga si existen más víctimas fatales.
Se realizaron 29 detenciones y más de 13 allanamientos en distintas sedes, depósitos y farmacias vinculadas a la operatoria. La clínica funcionaba en una casa adaptada y ofrecía una amplia gama de especialidades médicas, incluyendo oftalmología, neumonología y dermatología.
Se descubrió el uso de más de 200 sellos truchos de médicos habilitados en otras jurisdicciones. La clínica también habría brindado servicio de emergencias a escuelas y centros deportivos en La Matanza, dejando a muchos niños sin cobertura sanitaria adecuada.