Una clínica clandestina fue clausurada en La Matanza tras una investigación judicial que reveló irregularidades en la atención médica y la posible quema de documentación para ocultar pruebas.
Una médica cubana declaró que le proporcionaban sellos para firmar recetas sin ser profesional habilitada. Durante un allanamiento, se encontraron papeles quemados y se investiga una posible vinculación con farmacias de la zona para la distribución de medicamentos sin respaldo documental, que podrían ser robados.
El dueño de la clínica tiene antecedentes penales por homicidio, lo que refuerza la teoría de un posible ajuste de cuentas y la conexión con "piratas del asfalto". La causa avanza mientras la incertidumbre persiste en la comunidad.