La ciudad china de Hangzhou ha puesto en funcionamiento la primera brigada de robots humanoides encargados de gestionar el tráfico urbano. Quince androides equipados con inteligencia artificial avanzada operan en las esquinas más transitadas y zonas turísticas.
Estos robots, interconectados con los semáforos, coordinan el flujo vehicular y peatonal. Gracias a sistemas de reconocimiento visual, detectan infracciones comunes y, tras tres advertencias, envían multas al centro de control policial. El objetivo es liberar a los agentes humanos de tareas repetitivas.