El portero del edificio donde vivían Néstor y Cristina Kirchner en Recoleta, Julio César Silva, declaró en un juicio oral y se desdijo parcialmente sobre Daniel Muñoz, a quien había señalado previamente como el hombre que recibía bolsos con dinero en el departamento.
Silva había declarado bajo juramento ante el juez Claudio Bonadio que veía a Muñoz casi semanalmente con bolsas, y que este entraba al departamento para dejar los bolsos. Sin embargo, en el juicio oral, el portero afirmó que mintió y que lo presionaron para firmar, diciendo que solo vio a Muñoz algunas veces con bolsos, y no de forma semanal.
Esta retractación parcial de Silva, quien no está acusado ni es un arrepentido, introduce dudas sobre la veracidad de los testimonios en el marco de la causa Cuadernos. Los fiscales y jueces deberán evaluar este cambio de declaración en el contexto de otras pruebas y testimonios.