En el programa Duro de callar se abordó la situación económica y social, destacando el consumo de carne en Argentina y la labor de los comedores comunitarios.
Se resaltó que en el comedor de la casa de Diego Maradona se sirve guiso con carne, algo que se considera un lujo en el contexto actual. Se mencionó que el consumo de carne por habitante ha descendido a 42 kilos anuales, un dato que refleja la crisis económica.
La ONG organizadora del comedor esperaba menos gente, pero se observó un aumento constante de comensales en los cinco comedores que administran, lo que evidencia la creciente necesidad.