Los juegos infantiles han cambiado, y con ello las lesiones asociadas. Si bien las fracturas por juegos corporales han disminuido, han surgido nuevas dolencias como artrosis de dedos y esguinces de pulgar, producto de movimientos repetitivos relacionados con el uso de dispositivos.
Se advierte que la exposición a pantallas, incluso por tiempos moderados, puede ser perjudicial para el desarrollo motriz y cognitivo de los niños, quienes necesitan el juego y el movimiento para aprender y consolidar conocimientos.