Bolivia se encuentra al borde de una guerra civil, con violentas protestas en las calles que ya llevan 18 días de bloqueo, paro y violencia. El saldo hasta el momento es de 6 muertos y 127 detenidos.
La crisis política se traduce en restricciones de combustible y desabastecimiento interno, en un intento por forzar la renuncia del presidente. Las filas por alimentos son extensas y la población lucha por conseguir lo básico.