Un estudio reciente de la Universidad de Sydney advierte que Australia podría enfrentar una crisis habitacional importante en las próximas décadas debido a fenómenos climáticos extremos.
Los incendios forestales, inundaciones y temporales están destruyendo hogares y terrenos, volviéndolos menos habitables para reconstruir.
Se estima que las pérdidas económicas superan los 571 mil millones de dólares, cifra que podría aumentar a medida que el cambio climático se intensifica.