El análisis económico se centró en la falta de crecimiento sostenido de Argentina, con un PBI que apenas varió un 0.4% en los últimos 10-12 años. Se compararon diferentes gestiones presidenciales, destacando los altos crecimientos de la economía durante los mandatos de Menem y Kirchner, contrastando con la performance de Macri, mayormente negativa.
Se cuestionó la metodología de medición del crecimiento económico, sugiriendo que el Estado, a través de impuestos y subsidios, influye en las estadísticas del INDEC de manera poco realista. Se planteó que la inflación actual, aunque menor que la de la convertibilidad, sigue siendo un problema significativo, especialmente en comparación con los 28 meses de gestión de Javier Milei.
La discusión también abordó la caída de la productividad del capital humano y la inversión en Latinoamérica, señalando que Argentina es uno de los países que menos invierte. Se mencionó que el PBI potencial de Argentina, estimado en 1.7% en 2018, es difícil de alcanzar sin generar inflación, dado el menor nivel de inversión y capital humano actual.