La Agencia Internacional de Energía advierte que las reservas mundiales de petróleo podrían entrar en "zona roja" entre julio y agosto, afectando a Europa, Asia y el resto del mundo. La situación se agrava por la guerra en Medio Oriente y la drástica reducción del paso de petróleo por el Estrecho de Ormuz (95%).
Esta combinación de factores genera escasez, incertidumbre e inflación. El director de la agencia explicó que el aumento de la demanda en verano del hemisferio norte, sumado a la limitada oferta, podría crear una situación crítica si no mejora el panorama.