El Programa Mundial de Alimentos de Naciones Unidas ha alertado sobre una alarmante crisis humanitaria en Haití, donde la violencia extrema desatada en Puerto Príncipe ha obligado a miles de desplazados internos a abandonar sus hogares. La situación es crítica en el barrio de Citezoleil, con enfrentamientos entre bandas armadas que han dejado más de 80 muertos.
Los constantes saqueos e incendios han provocado el bloqueo total de las rutas de acceso, dificultando drásticamente el ingreso de asistencia de emergencia para más de 300.000 habitantes vulnerables. La agencia de la ONU ha logrado brindar asistencia alimentaria urgente a unas 8.500 personas que huyeron de recientes ataques y se refugian en condiciones de extrema precariedad.