Se reporta un inusual movimiento de argentinos en el aeropuerto de Kansas, con la llegada de tres vuelos desde Ezeiza. La escena es descrita como una "locura" por los presentes, quienes cubren el evento como si fuera una copa deportiva.
La logística para viajar con la delegación se presenta como "inviable", y se menciona a Sandra como la persona encargada de llevar a alguien. La situación genera expectativa y se compara con la cobertura de eventos deportivos importantes.