El tráfico en el Estrecho de Ormuz, vital para la economía mundial, se ha desplomado desde el inicio del conflicto a finales de febrero, con una drástica reducción de barcos semanales.
Estados Unidos ha desviado 89 buques, mientras que la Guardia Revolucionaria iraní afirma haber permitido el tránsito de 26 embarcaciones, incluyendo petroleros y buques comerciales, en las últimas 24 horas bajo su coordinación y protección.
Se presume que este tránsito se realiza previo pago de un peaje establecido por la Guardia Revolucionaria, que entró en vigor semanas atrás.