La tía de Diego, Ivana, describe a su sobrino como una persona maravillosa, buen amigo e hijo, siempre predispuesto a ayudar. Relata que Diego y Mauro eran amigos desde chicos y que Diego siempre estuvo presente para él, incluso ayudándolo a trabajar.
Ivana expresa incredulidad ante la posibilidad de que el disparo haya sido accidental, cuestionando si un amigo le dispararía en el corazón y lo abandonaría. Se pide una investigación a fondo para esclarecer los hechos y obtener justicia.
Se menciona la posibilidad de que la familia del agresor haya entregado a Mauro, pero se desconoce si fue por voluntad propia o si hubo alguna suma de dinero de por medio. La familia de Diego pide que se investigue a fondo y que los responsables paguen.