Un terremoto de 5,6 grados sacudió el este de Turquía, sintiéndose también en Siria y Líbano. El sismo, a poca profundidad, generó pánico y evacuaciones, aunque afortunadamente no se reportaron víctimas ni daños graves.
Las autoridades turcas realizan inspecciones en las zonas afectadas, recordando que el país se encuentra sobre importantes fallas geológicas como la de Anatolia del Norte y del Este. Los residentes, acostumbrados a estos fenómenos, evacuaron rápidamente las edificaciones.