El canciller de Bolivia, Fernando Aramayo, participó en una conferencia de la OEA, donde se generó polémica por el envío de ayuda humanitaria por parte de Argentina. Esta acción es vista como un respaldo a Rodrigo Paz.
La mayoría de los gobiernos de la región apoyan a Paz, a excepción de Colombia, con la que se inició una tensión diplomática. El gobierno boliviano solicitó la salida del embajador colombiano del país, evidenciando diferencias ideológicas con el presidente Gustavo Petro.