El presidente de China, Xi Jinping, recibió a Vladimir Putin en Beijing, donde destacaron la necesidad de finalizar las hostilidades en Medio Oriente para estabilizar la región. Ambos mandatarios dialogaron sobre el proyecto del gasoducto Power of Siberia II, que busca incrementar el envío de gas ruso a China, aunque no se anunciaron acuerdos concretos.
La ceremonia de bienvenida en Beijing estuvo marcada por la pompa militar, siendo este el encuentro número 40 entre ambos líderes. Xi Jinping enfatizó la asociación estratégica integral entre China y Rusia para una nueva era, basada en el respeto mutuo y la cooperación beneficiosa.
Putin expresó la necesidad de un cese al fuego en Medio Oriente, considerando que esto ayudaría a la estabilidad del suministro energético. Si bien la energía es una prioridad para Rusia, China se posiciona como el principal consumidor.