Los presidentes de China, Xi Jinping, y Rusia, Vladimir Putin, se reunieron en China y acordaron finalizar el conflicto en Medio Oriente.
China se mostró aliviada por el compromiso de Rusia de venderle petróleo, asegurando su abastecimiento. Ambos mandatarios expresaron la necesidad de poner fin al conflicto en Medio Oriente.
Xi Jinping calificó de "ley de la selva" la situación geopolítica actual, mientras que Putin se refirió a la "era del caos". Ambos criticaron la posibilidad de un ataque de Estados Unidos e Israel contra Irán, país con el que ambos tienen alianzas.
La prolongación de la guerra afecta más a China que a Rusia, ya que a esta última le permite seguir vendiendo petróleo caro al haberse levantado sanciones. La reunión subraya la unión de estas dos potencias en un contexto global de incertidumbre.