El líder ruso Vladimir Putin definió las relaciones entre Rusia y China como un ejemplo para el mundo actual, basadas en la igualdad, el respeto a los intereses mutuos, la amistad y la búsqueda del bienestar de ambos pueblos.
Putin destacó la fortaleza de esta alianza, que ha demostrado resistencia y estabilidad, y la disposición de ambos países para trabajar juntos en beneficio de sus naciones.
"Nuestra meta es el bienestar y el crecimiento de los pueblos de Rusia y China."