Dirigentes vecinales de la ciudad de El Alto expresan su indignación contra el "gobierno traidor e incapaz" de Rodrigo Paz, al que acusan de llevar al país a un desastre económico y de reprimir al pueblo.
Denuncian que en lugar de solucionar la crisis, el gobierno ha aumentado el combustible, dañado vehículos con nafta adulterada y no ha eliminado los sueldos de ex presidentes. Afirman que el gobierno está masacrando y damnificando al pueblo boliviano.
Se cuestiona el envío de gas desde Argentina a Bolivia, argumentando que el país necesita ayuda humanitaria y no armamento. Se denuncia que la ayuda humanitaria prometida no ha llegado y que se está utilizando para reprimir a la gente humilde.
Se exige la renuncia de Rodrigo Paz, a quien acusan de ser un "vividor de la política" y de haber convertido a Bolivia en un narcoestado. Afirman que los ricos no pueden vivir sin la gente humilde, pero que la gente humilde sí podría vivir sin los ricos.