El presidente de Taiwán, Lai Ching-te, afirmó que el futuro de la isla no debe ser decidido por fuerzas exteriores, en coincidencia con el segundo aniversario de su toma de posesión y tras la visita de Donald Trump a China.
Lai Ching-te destacó que los 23 millones de habitantes de Taiwán tienen derecho a tomar decisiones y que la isla no renunciará a su libertad. Señaló que Taiwán está listo para intercambios con Xi Jinping bajo el principio de igualdad y dignidad.
Asimismo, recordó a la Casa Blanca que Taiwán es clave para la estabilidad regional y que China tiende a desestabilizarla. La comunicación fluida con Estados Unidos permanece, a pesar de especulaciones sobre interrupciones.