En Argentina, al igual que en el resto del mundo, las patentes de medicamentos tienen una duración de 20 años. Una vez vencidas, los laboratorios argentinos tienen la capacidad de producir medicamentos de calidad y eficacia similar a un costo mucho menor, lo que genera competencia y reduce los precios para los consumidores.
Esta competencia farmacéutica, al permitir el acceso a versiones más económicas de tratamientos, generó un ahorro estimado de más de 2.200 millones de dólares solo en 2023. El acceso a medicamentos a precios accesibles representa el 46% del gasto total en farmacias, lo que subraya la importancia de mantener estas reglas para el cuidado de la salud pública.
CIFAS, los laboratorios argentinos, destaca la relevancia de la industria farmacéutica nacional como estratégica y la necesidad de proteger las reglas que permiten la competencia y el acceso a medicamentos, beneficiando así la salud de toda la población.