Marcela Baños expresó su indignación y frustración por la falta de reconocimiento a Pasión de Sábado en los Martín Fierro, a pesar de sus 37 años de trayectoria y 27 años de ella al frente del programa.
Baños considera que el programa y sus integrantes son ninguneados sistemáticamente, sintiéndose siempre "en el fondo del tacho" y con un sabor amargo tras cada entrega de premios. Atribuye esta situación a posibles arreglos y falta de "padrinazgo", sugiriendo que programas y personas con contactos o maridos famosos son favorecidos.
Coincide con el sentimiento de Georgina Barbarossa, quien también anunció que no asistirá más a los Martín Fierro por sentirse faltada de respeto. Ambas expresan su descontento con el sistema de premios y la percepción de injusticia.