La profunda desigualdad social en Bolivia se manifiesta en la brecha entre el "CAMBA" de Santa Cruz y el "COYA" de La Paz, reflejando una grieta social mucho mayor de lo aparente. Esta desigualdad se extiende a los sistemas de salud y seguridad, donde el acceso a servicios depende de la capacidad económica.
Se recuerda la etapa de bonanza económica y cero inflación durante el gobierno de Evo Morales, contrastando con la situación actual. La falta de acceso a la salud y seguridad para los sectores más vulnerables evidencia la persistencia de problemas estructurales que trascienden los cambios de gobierno.