Se repasó la historia de los premios Martín Fierro a la mejor conductora, destacando la racha de Susana Giménez, quien ganó consecutivamente entre 2000 y 2005.
Se señaló que en esa época no existía el mismo debate sobre el mérito o la trayectoria que se da actualmente, y que figuras como Carmen Barbieri, Moria Casán y Georgina Barbarosa competían con pesos pesados, mientras que Laura Oliva representó una sorpresa al ganar en 2003.