El ministro de Seguridad Nacional israelí, Itamar Ben-Gvir, generó rechazo internacional al publicar videos de activistas de la flotilla capturados, arrodillados y con las manos atadas. El primer ministro Netanyahu criticó el trato, afirmando que no se ajusta a los valores de Israel.
El canciller Gideon Saar calificó la exhibición como "vergonzosa". Ben-Gvir defendió su postura, argumentando que prioriza la seguridad de los habitantes de Israel y no permitirá la entrada de "terroristas".