El gobierno israelí envió un proyecto para la disolución del parlamento, lo que de ser aprobado llevaría a un adelanto de las elecciones. Esta medida se da en el marco de la política interna de Israel y la tensión en Medio Oriente.
La decisión se toma con la mirada puesta en la situación en Irak y la posibilidad de retomar ataques junto a Estados Unidos, así como en el conflicto no resuelto con Líbano, Hezbollah y Hamás, que ha recrudecido en las últimas semanas.