Los ataques israelíes continúan en el sur de Líbano, a pesar de un supuesto alto el fuego. Cerca de 20 personas murieron ayer en varios bombardeos que afectaron también infraestructura civil. Los ataques impactaron en viviendas y en las inmediaciones de un hospital gubernamental.
Medios israelíes señalan que los drones de Hezbollah dificultan las operaciones terrestres y que el ejército carece de un sistema antidrones. Hezbollah ha intensificado sus tácticas de guerra de guerrillas, operando en pequeñas células móviles.