En Duro de domar se profundizó la crítica al Ministerio de Defensa, exponiendo presuntas irregularidades y un manejo cuestionable de los fondos. Se mencionó la denuncia penal contra el exministro Petri por su gestión, especialmente en relación con la obra social de las Fuerzas Armadas.
Se señaló que la obra social, que supuestamente contaba con un superávit de 23 mil millones de pesos, ahora se encuentra quebrada, con sospechas de redirección de fondos. Además, se cuestionaron las compras realizadas por el ministerio, como la de 24 aeronaves F-16 a un costo elevado y tanques con ruedas no adaptables a la topografía argentina.
Se hizo hincapié en la falta de sentido común y la posible "nutria" (robo) en la gestión de Defensa, contrastando con las promesas de campaña de Javier Milei de devolver prestigio a las Fuerzas Armadas. La situación de las camionetas S10 necesitando repuestos y el trueque por membrillo fue un ejemplo gráfico de la problemática.