Irán se prepara para un posible conflicto con Estados Unidos mediante entrenamiento militar masivo a la población civil y propaganda intensiva.
Se han instalado puestos de entrenamiento en Teherán, donde se enseña el manejo de armas de fuego. La televisión estatal difunde imágenes de civiles portando rifles y participando en ejercicios.
El alto el fuego, vigente desde abril, se mantiene mientras las negociaciones entre Irán y EE.UU. no avanzan. Trump ha amenazado con un nuevo ataque masivo, pero lo ha postergado ante la presión de aliados del Golfo.
Se informa de una tensa llamada telefónica entre Trump y el primer ministro israelí Benjamin Netanyahu. Mientras tanto, el régimen iraní busca reforzar la moral con bodas públicas masivas y actos de "autosacrificio" para la guerra.