En medio de declaraciones contradictorias, Trump afirma que Teherán quiere un acuerdo de paz, mientras que Irán exhibe confianza, reitera su disposición al diálogo y rechaza imposiciones, asegurando estar preparado para el peor escenario. En caso de nuevas agresiones, prometen ataques que se extenderán más allá de Medio Oriente.
La Guardia Revolucionaria Islámica advirtió que si se repite la agresión contra Irán, la guerra regional se extenderá y sus golpes impactarán en otros lugares. Mientras Trump dice que su paciencia se agota y fija pocos días para reanudar los ataques, Irán mantiene el control sobre el estrecho de Ormuz, advierte que el retorno de la guerra traería sorpresas a sus enemigos.