Irán advirtió a Estados Unidos e Israel que responderá expandiendo la conflictividad más allá de la región si es atacado. Miembros de la Guardia Revolucionaria afirmaron que no han desplegado toda su capacidad militar.
La amenaza iraní surge en un contexto de alta tensión, con informes sobre la posible concentración de uranio al 90% y el control del Estrecho de Ormuz. La psicosis de posibles ataques se incrementó tras un incidente en Wall Street.