Se analiza la gestión de las internas dentro del gobierno de Javier Milei, advirtiendo sobre el riesgo de que la falta de orden y tregua funcional ponga en jaque la autoridad presidencial.
Se señala que la existencia de internas es natural en cualquier gobierno, ya que permite al presidente arbitrar y mantener un equilibrio. Sin embargo, si la "tropa" no se ordena, la percepción ciudadana sobre quién manda podría verse afectada, generando un desgaste significativo.
Se mencionan las internas visibles y las nuevas que emergen, como la de Patricia Bullrich y Manuel Adorni, y la derivada de Santiago Caputo y Karina Milei (a través de Martín Menem).
Se plantea la hipótesis de que los movimientos del presidente, aunque aparentemente diplomáticos, podrían estar fortaleciendo a figuras como Santiago Caputo, a quien otros sectores daban por "knockout", sugiriendo que la discordia podría no ser tan funcional como se pretende.