La disputa interna en el oficialismo se profundiza, describiéndose como una "batalla de poder" por "sectores y cajas de poder" entre "los del cielo" (Caputo, Romo) y "los territoriales" (Karina Milei, los Menem).
Ambas facciones se acusan mutuamente de realizar "operaciones" y "trucos", generando una desconfianza total y rompiendo puentes.
Se cuestiona la versión presidencial de que se trató de una "operación implantada" a Martín Menem, sugiriendo que esto podría ser una excusa o una forma de minimizar la gravedad de la interna.