Se analiza la compleja interna de poder dentro del gobierno de Javier Milei, marcada por la aparente simbiosis entre el presidente, su hermana Karina Milei y Santiago Caputo, en contraste con la figura de Martín Menem.
A pesar de que Milei intenta presentarse como una figura conciliadora, llamando a Caputo "hermano", la situación evidencia una lucha por la autoridad y el control dentro de la coalición libertaria.
La dinámica se asemeja a la del "Frente de Todos", sugiriendo una fragilidad en el experimento libertario y la consolidación de figuras provenientes del PRO, como Caputo y Sturzenegger, como pilares de la gobernabilidad.