La entrada de Cola a la casa de Gran Hermano generó revuelo, con exclamaciones de sorpresa y comentarios sobre su llegada. El programa mostró imágenes de los baños, que provocaron reacciones de asco y comentarios sobre la suciedad.
Los participantes expresaron su disgusto por el estado de las instalaciones, especialmente los baños, y se preguntaron por qué estaban tan sucios. La situación generó malestar entre los recién llegados.