La controversia estalló en la mesa de Georgina Barbarosa tras la entrega de los premios Martín Fierro, donde Wanda Nara resultó ganadora como mejor conductora, desatando el enojo de varias figuras del espectáculo.
Una de las más afectadas fue la propia Georgina Barbarosa, quien expresó su decepción y anunció que no volverá a asistir a la ceremonia. Con 27 años de trayectoria y exitosos programas matutinos, sintió que el premio no le correspondía, argumentando que su labor diaria en vivo difiere de la grabación de un programa con guion.
Otras conductoras como Nancy D'Onofrio, Mariana Fabianni y Analia Franchin también se sumaron al debate, cuestionando la calidad del premio y la diferencia entre grabar y conducir en vivo. Se mencionó que formatos como Masterchef o Bake Off, donde participa Wanda Nara, ya son exitosos de por sí, lo que pone en duda el mérito individual de la conductora.
Luis Ventura, presidente de Aptra, fue señalado como responsable de las decisiones de premiación, mientras que figuras como Nora Brienza defendieron a Wanda Nara, argumentando que ninguna conductora alcanza sus niveles de rating, a pesar de que la competencia se emite en horario prime time.
El debate se extendió a la comparación de géneros, con la pregunta de si se debe valorar de manera diferente el trabajo de hombres y mujeres en la conducción. La tensión se incrementó al recordar otros casos de premiaciones polémicas y la posibilidad de que Wanda Nara pueda llegar a conducir los propios Martín Fierro en el futuro.