La gastronomía coreana gana terreno en Argentina, ofreciendo una experiencia culinaria donde la cocción de la carne en la mesa es un elemento central.
A diferencia del asado argentino, la parrilla coreana utiliza cortes marinados que se cocinan al instante, acompañados de una variedad de guarniciones como el kimchi. Se emplean tijeras para cortar la carne y palillos para comer, diferenciándose de los cubiertos europeos.
Este ritual se vive como un momento colectivo, donde el ritmo lo marca la conversación y el compartir. La gastronomía coreana está marcada por su historia de superación, con platos que combinan sabores dulces, picantes y salados, reflejando la identidad cultural del país.