La biografía de Frida Kahlo escrita por Hayden Herrera, publicada en 1983, fue fundamental para su reconocimiento mundial y sirvió de base para la película de 2002 protagonizada por Salma Hayek.
En plataformas como TikTok e Instagram, miles de jóvenes, especialmente mujeres, emulan a Frida Kahlo, adoptando su estilo y su icónica uniceja como símbolo feminista. Un ejemplo es Alexa Frida Kirchner, una joven estadounidense que se viste al estilo de la artista.
La popularidad de Frida Kahlo se manifiesta en la gran cantidad de productos comerciales y exposiciones inmersivas, consolidándola como una marca global de autodeterminación y estética inconfundible.