Una familia numerosa de ocho hijos, que atraviesa una situación de extrema vulnerabilidad, fue invitada al programa para relatar su historia.
Aldo y Jesica, los padres, perdieron su trabajo hace un año y enfrentan la amenaza de desalojo por no poder pagar el alquiler de su vivienda, acumulando dos meses de deuda.
La familia depende de comedores y de la ayuda de un vecino para poder comer, ya que no cuentan con heladera y el padre, debido a una lesión, no puede realizar trabajos de construcción.
A pesar de la difÃcil situación, los hijos asisten a la escuela y reciben allà el desayuno. Los padres expresan preocupación por el futuro y la falta de oportunidades laborales.