Enfermeros denuncian sueldos "malísimos" y una severa falta de personal, con turnos que deberían tener cuatro profesionales cubiertos solo por dos. Esto genera una sobrecarga extrema en áreas como terapia intensiva.
La demanda en el sistema público se incrementa debido a que muchas personas ya no pueden pagar sus prepagas u obras sociales, lo que repercute en la saturación de los hospitales.
Se menciona que, a pesar de la vocación y el esfuerzo del personal, las condiciones laborales son muy duras, con horarios extenuantes y guardias prolongadas.