El Ejército Argentino se ve obligado a intercambiar parte de su cosecha de membrillos por repuestos para una camioneta, como consecuencia de los recortes presupuestarios aplicados a las Fuerzas Armadas. Esta situación, calificada como una postal del ajuste, se da tras un decreto que redujo significativamente los fondos destinados a las Fuerzas Armadas.
La medida refleja la falta de recursos para el mantenimiento básico de vehículos, evidenciando la severidad de la crisis económica que atraviesa el sector. La licitación para obtener los repuestos prioriza la oferta con la menor cantidad de membrillos, mostrando la particularidad de este trueque forzado.