El Ejército Argentino ha implementado un insólito método para obtener repuestos para sus vehículos: canjea membrillos producidos por la fuerza por partes de camionetas Chevrolet S10.
La permuta se realiza a través de licitación privada y busca aprovechar un excedente de membrillos que no pudo ser comercializado, evitando así pérdidas. Los repuestos obtenidos son necesarios para mantener operativos automotores del año 2010.
Este trueque, documentado oficialmente, pone de manifiesto la precariedad en la provisión de insumos para ciertos sectores del ejército, quienes deben recurrir a la producción propia para suplir la falta de repuestos.