Los Estados Unidos ha acusado formalmente a Raúl Castro ante la justicia por conspiración para asesinato y asesinato de ciudadanos estadounidenses, delitos que conllevan penas de hasta prisión perpetua o la pena de muerte.
El Departamento de Justicia enfatizó que esta acusación no es un "show", sino una orden de arresto que se hará cumplir, respaldada por la Fiscalía General y el presidente Trump.
Esta primicia, anticipada por Agustín Antonetti, se materializó en Miami, en un acto conectado con la historia de los exiliados cubanos.
La gravedad de los cargos y las posibles sentencias subrayan la seriedad de la acción legal emprendida por el gobierno estadounidense contra Raúl Castro.