El dueño de un complejo de habitaciones en Chaco fue detenido por espiar a sus inquilinas a través de cámaras ocultas instaladas en falsas tomas de luz y rendijas en las paredes de los baños y habitaciones.
A pesar de las denuncias y pruebas presentadas por las mujeres, la justicia ordenó la liberación del hombre, generando temor e incertidumbre entre las víctimas, quienes además se encuentran sin un lugar donde vivir.