Se plantea la existencia de dos visiones distintas dentro del gobierno sobre cómo gobernar: una enfocada en la gestión y control del Estado, y otra en la administración y estrategia electoral.
Se anticipa que la tensión interna podría intensificarse con la proximidad del "tubo electoral". Se menciona la influencia de Durán Barba en Santiago Caputo y la crítica a la incorporación de "gente de la vieja política".