Dos superpetroleros chinos, cargados con 4 millones de barriles de crudo provenientes de Irak y Qatar, lograron cruzar el Estrecho de Hormuz tras pasar más de dos meses varados en el Golfo Pérsico. Los buques se dirigen a China.
La información fue confirmada por empresas de transporte marítimo como LSEG y Kapler. Los petroleros, pertenecientes a Sinopec y Sinochem, habían cargado el crudo a finales de febrero y principios de marzo, poco antes del inicio de tensiones bélicas en la región.