La justicia española investiga la muerte del fundador de Mango, Isaac Andic, ocurrida en diciembre de 2024. Su hijo mayor, Jonathan Andic, único testigo de la caída mortal de su padre en Montserrat, fue detenido como principal sospechoso.
Las sospechas recaen sobre Jonathan debido a contradicciones en su testimonio, el cambio de su teléfono móvil días después del suceso y visitas previas al lugar del accidente. La investigación sugiere que la caída no fue accidental y que podría haber sido un homicidio motivado por cuestiones económicas, incluyendo posibles modificaciones en el testamento de Isaac Andic.
La jueza instructora considera que las marcas en el terreno y las heridas de la víctima son incompatibles con una caída accidental. Además, se investiga un posible móvil económico, ya que Isaac Andic planeaba destinar parte de su patrimonio a una fundación, lo que podría haberlo excluido del testamento.